justiciero.jpg

JUSTICIA

Bogotá Volver

Pienso que la paz debe construirse sobre las bases de una justicia sólida. Por eso, hemos adelantado importantes cambios en el sistema judicial, para que cada colombiano pueda acceder a una justicia pronta, cumplida y cercana.

Nuestro himno tiene una estrofa al final de sus versos que dice: “La independencia sola el gran clamor no acalla. Si el sol alumbra a todos, justicia es libertad”. Hoy la recuerdo porque no hay nada más cierto, la independencia no basta, ni siquiera sirve la paz, si ésta no se construye sobre la justicia.

De hecho, recientemente el expresidente César Gaviria hizo una valiosa propuesta sobre las responsabilidades en el conflicto armado si deseamos alcanzar la paz, las cuales no deben recaer exclusivamente en los combatientes directos sino que diversos actores de la sociedad deberían ser examinados dentro del marco de la Justicia Transicional para tal fin.

La justicia es, indudablemente, un paso necesario para alcanzar la equidad. Por eso, ratifico con mi firma el Decreto Reglamentario de la Ley de Alternativas de Financiamiento de la Rama Judicial que busca ofrecerle al ciudadano una justicia más pronta, cumplida y cercana. Desde que llegué a la Presidencia en 2010, hemos destinado 2,3 billones de pesos para acelerar la descongestión en los juzgados, mejorar la infraestructura tanto física como tecnológica y establecer una remuneración adecuada a los profesionales de este sector.

Además, he tomado la decisión de aumentar la planta permanente de jueces y magistrados. La nómina judicial ha permanecido congelada durante décadas, a pesar del meteórico crecimiento de la demanda judicial. El decreto que aprobamos garantiza fuentes de financiación para la modernización, descongestión y bienestar de la administración de justicia.

Además de dar más tranquilidad y seguridad a nuestros ciudadanos, estas mejoras promoverán la paz social y aumentarán la confianza de los inversionistas extranjeros que necesitan plenas garantías jurídicas para hacer empresa en nuestro país.

Hoy, al garantizar importantes recursos adicionales a la rama judicial, vemos más cerca lo que dice nuestro himno: justicia es libertad.