Fortalecemos relaciones bilaterales con Austria

Al Presidente de Austria, Heinz Fisher le agradecí su apoyo a la paz de Colombia.


¡Hoy recibimos con alegría a Heinz Fisher, el primer presidente de Austria que visita nuestro país! Fue un encuentro muy productivo y pudimos deleitarnos con la maravillosa música de la Orquesta Filarmónica de Viena, que lo acompañó, al igual que su esposa Margit Fisher y un grupo de 80 representantes de los sectores educativo, cultural y empresarial de ese bello país europeo. El presidente Fisher vino a la reapertura de la Embajada de Austria en Bogotá, una muestra de lo bien que están las relaciones entre nuestros países. También le agradecí su apoyo reiterado a la paz que buscamos y hablamos de temas fundamentales del posconflicto, en los cuales Austria tiene gran experiencia, tales como el turismo, el desarrollo agrícola, la ciencia y la tecnología. Debatimos las oportunidades comerciales y económicas entre ambos países; la inversión austriaca está creciendo y vamos a negociar unos acuerdos para promoverla y protegerla. En materia económica, tenemos mucho que ofrecerle a Austria y este país tiene mucho que brindarnos a nosotros. Por eso seguiremos abriendo espacios de cooperación en varios frentes con este país que se muestra interesado, como muchos otros del mundo, en ver una nueva Colombia.

Colombia está dando grandes pasos hacia la equidad

Nuestra meta es que para el 2025 desaparezca la pobreza extrema en Colombia.


¡Hoy fue un día de mucha alegría! Pude mostrarles a los colombianos resultados muy positivos de uno de los grandes logros que nos pusimos al inicio de este gobierno: cerrar cada vez más las brechas de desigualdad en el país. En Bucaramanga realizamos la sesión de la mesa de lucha contra la pobreza y hablamos de los saltos tan importantes que ha dado Colombia en este sentido. En el 2010 ocupábamos el segundo puesto, después de Haití, en la lista de países más desiguales. En 2015, logramos que 4 millones 600 mil personas salieran de la pobreza y que la pobreza extrema pasara de 14.4% a 7.9%  en solo 5 años. Aunque siguen existiendo brechas entre ricos y pobres, sé que vamos por buen camino y por eso seguiremos desarrollando programas sociales para brindarles a las familias más vulnerables acceso a vivienda, salud, educación y servicios públicos. Mi gran sueño, como lo he dicho tantas veces, es una Colombia en paz, pero paz también significa una buena calidad de vida para todos los colombianos, y eso se logra trabajando duro por la educación y la equidad.

Es hora de que Colombia vuelva la paz un tema de conversación

Los jóvenes deben empezar a apropiarse de la paz que queremos construir.


Durante mi visita a Bucaramanga también participé en una de las jornadas de La Conversación más Grande del Mundo. Fue muy enriquecedor hablar con jóvenes universitarios de la ciudad y ratificar el poder de la palabra para expresar las diferencias. Varios de ellos dieron sus opiniones sobre el proceso de paz y, aunque tenían posturas diversas, lo hicieron desde el respeto y la tolerancia. Ese ejercicio nos enseña a todos que si alguien piensa diferente a nosotros, no hay razón para no podernos sentar a discutir y debatir. Posiblemente nunca nos pongamos de acuerdo pero por lo menos lo debatimos, sin violencia, como tantas veces sucede en el país. A los jóvenes les dije que necesitamos una Colombia donde las noticias de guerra nos espanten y no pasen frente a nuestros ojos como si fueran normales, donde las personas no tengan que ir a la guerra sino a las universidades y consigan buenos empleos. Esas grandes oportunidades se logran con la paz, una paz que les pertenece principalmente a las nuevas generaciones que tienen el gran reto de ayudar a construirla.

El cine colombiano está en su mejor momento

Digámosle con entusiasmo a la paz de Colombia: “Luces, cámara… acción”.


Esta noche estuve en la apertura del Festival Internacional de Cine de Cartagena y fue muy gratificante compartir con cineastas, productores, directores, actores y técnicos que han hecho posible que el cine colombiano esté en su mejor época. Hace pocos días estábamos pendientes de los Óscar, porque por primera vez, con ‘El abrazo de la serpiente’, una película de nuestro país estaba nominada a estos importantes premios. Pero no es la única que ha sobresalido. ‘La Tierra y la Sombra’ ganó el premio Cámara de Oro a mejor ópera prima en el Festival de Cannes,  ‘La Ciénaga: entre el mar y la tierra’ ganó hace poco el premio del público a la Mejor Película Dramática Internacional en el Festival de Sundance y el documental ‘Colombia, magia salvaje’ rompió las marcas de asistencia a una película nacional. En 2015 rompimos todos los récords del cine: largometrajes y cortometrajes colombianos obtuvieron 129 reconocimientos en el mundo. Sin duda algo muy bueno está pasando con el cine colombiano. Frente a noticias tan buenas debemos llenarnos de optimismo y empezar a escribir una nueva película para Colombia, la de un país donde nos escuchamos, toleramos y respetamos aún en medio de las diferencias: la película de un país en paz.

Los futuros profesionales tienen el gran reto de construir paz

Durante el evento, el colegial Juan S. Rodríguez habló de cómo sería un país en paz.


Asistí a la ceremonia de consagración de quince nuevos colegiales en la Universidad del Rosario y me sentí muy feliz y orgulloso, pues con esta universidad me unen lazos muy especiales: allí estudiaron mi padre, mi abuelo, mi tío y mi tío abuelo, el expresidente Eduardo Santos. La Universidad del Rosario ha jugado y seguirá jugando un papel protagónico en la generación de conocimiento, investigación y formación de profesionales de alta calidad, quienes se caracterizan por propiciar debates importantes para el país. Con los rosaristas reflexioné sobre el compromiso que tienen en la construcción de un mejor futuro para el país y les dije que la paz que buscamos es de los jóvenes y para los jóvenes, porque ellos tienen derecho a estudiar, a ejercer su oficio, a formar una familia y a vivir en un país en el que la guerra pase a ser solo un tema de consulta en los libros de historia. También les conté que para lograrlo hemos diseñado, luego de un trabajo serio y constante, un modelo de justicia transicional, con la cual estuvieron de acuerdo las delegaciones del Gobierno y las FARC, un hecho que no había ocurrido antes en ningún proceso de paz del mundo. Así como también es la primera vez que una guerrilla acepta dejar las armas y someterse a una justicia transicional con capacidad sancionatoria y que se ciñe a los tratados y principios internacionales. Me despedí de los rosaristas deseándoles que este año, cuando celebran su aniversario 363, sea recordado como el año de la paz.

Trabajamos por una Colombia competitiva, moderna y en paz

El Puerto de Mamonal está ubicado cerca de la Refinería de Cartagena.


Hoy estuve en Cartagena, donde entregamos la ampliación del terminal marítimo Puerto de Mamonal, una obra que costó 160 millones de pesos y que permitirá expandir la oferta de exportación del país. Este puerto es clave para el manejo especializado de carbones y otros minerales e hidrocarburos. Además, es amigable con el medio ambiente y con la salud de las personas que viven en zonas aledañas. Las obras de ampliación generaron 500 empleos y la operación del puerto les dará trabajo a otros 470 ciudadanos. Me sentí muy contento de entregar la obra al lado de antiguos compañeros de la Armada Nacional y, al verlos, recordé que cuando estuvimos en la Escuela Naval de Cadetes nos enseñaron que para saber navegar hay que tener un puerto de destino. Eso es lo que he querido hacer en el Gobierno. Tengo muy claro que mi sueño es lograr una Colombia moderna y competitiva y para hacerlo es necesario alcanzar la paz. Con el fin del conflicto vamos a tener mayores posibilidades de inversión extranjera, podremos aumentar el turismo y mejoraremos la economía interna. La guerra le ha dejado al país costos elevadísimos en todos los sentidos, por eso trabajaré sin descanso para llegar a mi puerto de destino, al puerto de destino de todos los colombianos: la paz.

Seguimos abriendo oportunidades de educación

Estamos en la tarea de construir 1.500 colegios con jornada única en todo el país.


¡Qué bueno es cumplir las promesas! El pasado 29 de mayo de 2015 estuve en Cali para decirles a los ciudadanos que íbamos a construir la segunda fase del colegio Alfredo Bonilla, y hoy regresé para inaugurar la obra. Entregamos 12 nuevas aulas; de esta forma 480 niños y jóvenes se suman a los 270 que ya estudiaban en la primera fase de esta institución, que fue construida con recursos del Municipio. También se implementa la jornada única, la cual, como he dicho en tantas ocasiones, permite que los estudiantes de colegios públicos tengan una mejor preparación académica y una formación en las mismas condiciones que los estudiantes de colegios privados. Con estas aulas que hoy entregamos, ya llevamos 1.715 en todo el país ¡Y seguiremos construyendo más! Hasta el último día de Gobierno le apostaré a la educación, porque es una de las inversiones más importantes de un país. Por eso el presupuesto de educación por primera vez está por encima del de cualquier otro sector. A los habitantes de Cali y del Valle del Cauca les reiteré el apoyo del Gobierno Nacional en proyectos para mejorar la calidad educativa, porque el país en paz que soñamos requiere ciudadanos preparados que construyan paz y la mantengan en el tiempo.

Los niños y jóvenes por la paz

Todas las instituciones educativas del país fueron invitadas a participar en La paz es una nota.


Hoy el sector educativo del país vivió una de las jornadas más importantes y bellas de los últimos años. Instituciones educativas de todos los niveles, con sus estudiantes, docentes, directivos y padres de familia participaron en La paz es una nota, una iniciativa que yo mismo presencié en el colegio Rufino José Cuervo Sur, de Armenia. Allí, conversé con niños y jóvenes sobre su concepción de la paz y sus sueños. Por ejemplo, me contaron cómo se inventaron la figura de los gestores de paz para mejorar la convivencia en el colegio y los buenos resultados que han tenido son muestra de que si se cambian las mentalidades es posible transformar la sociedad. Por eso, nombré a María del Mar, María Antonia, Juan David, Joshua, Sara, Michell y otros estudiantes más como nuestros gestores de paz y convivencia. También me contaron la historia de la madre del rector del colegio, cuya hija fue asesinada en medio del conflicto, lo que me demostró, una vez más, que las víctimas dan ejemplo de reconciliación y desean más que nadie la paz para que los hechos dolorosos que vivieron no los tengan que padecer otros colombianos. Me fui del colegio con una hermosa sensación: la voz sabia de los niños y los jóvenes nos dice que desean una sociedad donde impere el diálogo y no la violencia. Por eso, les prometí que vamos a lograr la paz, para tener un país mejor, lleno de oportunidades para cuando salgan del colegio. 

Queremos que cada vez más colombianos tengan casa propia

Los programas de vivienda permiten la creación de empleo y dinamizan la economía.


Después de participar en La paz es una nota, fui a otro de los eventos que más me emociona: la entrega de viviendas del programa Mi Casa Ya, en Armenia. Les dije a los habitantes que desde el terremoto de 1999 no se habían construido tantas casas en el Quindío y les prometí que vamos a llegar a la meta de las 7 mil. Los testimonios de los beneficiarios me llenan de alegría, reflejan lo importante que es para los colombianos tener una vivienda digna y propia. El programa Mi Casa Ya permite que una familia que está pagando 300, 350 o 400 mil pesos de arriendo, tenga la oportunidad de un subsidio a la tasa de interés y a la cuota inicial para comprar una casa y cada mes paga, por ejemplo, 180 mil pesos. Cumplimos la meta de construir un millón de viviendas, dentro de las cuales 100 mil fueron gratis, para las personas más vulnerables y de menos recursos. Y en este segundo periodo vamos a hacer algo parecido y eso permitirá que el sector de la construcción crezca, que se dinamice la economía y que haya más empleos. También seguiremos invirtiendo en educación, servicios públicos, infraestructura y todos los proyectos sociales que buscan mejorar la calidad de vida de los colombianos. 

El fin del conflicto nos permitirá abrirle aún más las puertas al mundo

La paz por la que trabajamos es una revolución silenciosa que traerá grandes oportunidades.


Durante el evento Vitrina Turística de Anato 2016, que se realiza desde hoy hasta el viernes, sentí una gran satisfacción de ver cómo el sector del turismo ha venido creciendo tanto en nuestro país.  El mundo nos ve con otros ojos, ya no somos ciudadanos sospechosos a quienes les ponen toda clase de obstáculos al querer viajar a otro país y me siento muy orgulloso de que 44 de los 65 países que no nos piden visa hayan tomado esa decisión en los últimos años de este gobierno y que 30 de esos países sean europeos. Pero esa nueva mirada del mundo sobre Colombia no solo nos abre más puertas sino que también he permitido que más extranjeros visiten nuestras ciudades: pasamos de recibir 2 millones 800 mil visitantes en 2010 a más de 4 millones 400 mil visitantes en 2015 ¡Estamos viviendo una revolución en el turismo! Y con el fin del conflicto estos logros serán mayores, pues ya no habrá territorios vedados ni excusas para conocer maravillosos lugares que ya no van a estar controlados por la guerrilla. A los asistentes les dije con seguridad que cuando logremos la firma del acuerdo final los beneficios para Colombia serán increíbles, en el turismo, la economía, la educación, la equidad social ¡Vamos a vivir una transformación inimaginable!

Unidos por la calidad de la educación en Bogotá

Estamos entregando 120 becas a docentes de Bogotá, para que hagan maestrías en educación.


Siempre he creído que la educación es la inversión más rentable que puede hacer un gobierno. Por eso hoy me sentí muy satisfecho de haber firmado con el alcalde Enrique Peñalosa la 'Alianza por la calidad educativa en Bogotá', con la cual vamos a implementar la jornada única en 81 colegios y vamos a beneficiar a más de 143 mil estudiantes. Como lo he dicho en otras ocasiones, la jornada única permite que los niños y jóvenes pasen más horas en los colegios oficiales y así reduzcan a su mínima expresión el riesgo que corren por estar en las calles y, de paso, mejorar su nivel. El Ministerio de Educación va a enviar 500 nuevos docentes a estos 81 colegios y hará grandes inversiones en infraestructura, en la creación o mejoramiento de comedores escolares y cocinas, por ejemplo. También vamos a construir 30 nuevos colegios en la capital y vamos a articular la política distrital de atención a la primera infancia con la estrategia De Cero a 5iempre, la cual estamos buscando que se convierta en una política de Estado. Como símbolo de todo lo que podemos transformar con la educación le regalé al alcalde un balígrafo, para que empecemos a escribir una nueva historia, diferente a la de la guerra.

Aunque distintos, a todos nos convoca la paz

No podemos permitir que la división ponga en riesgo el mayor logro histórico de los últimos tiempos.


Hoy fue un día muy especial para el momento histórico que está viviendo Colombia: El país político nos apoyó en el Pacto por la Paz. En tan importante tarea nos acompañaron representantes del Partido de la U, el Partido Liberal, Cambio Radical, el Partido Conservador, la Alianza Verde, el Polo Democrático, los partidos Mira, MAIS, ASI, la Alianza Social Indígena, y Opción Ciudadana. Con el Pacto por la Paz buscamos que al finalizar el conflicto se logre construir una paz estable y duradera para todos los colombianos y con su participación activa. Me llena de alegría saber que el propósito de la paz es tan importante que es posible unirse alrededor de él sin importar las diferencias políticas e ideológicas. Como lo he dicho tantas veces, la paz no es de un gobierno ni de un presidente, es de los 48 millones de colombianos. Lo que hoy se consolidó es un gran bloque compuesto por partidos independientes, de la coalición del gobierno y de la oposición, pero todos con la convicción de trabajar juntos en aspectos como la pedagogía de paz; la adopción de reformas legislativas necesarias para implementar la paz, por ejemplo, la Ley de Orden Público, y la refrendación de los acuerdos. Esperamos que, sin importar si les gusta o no el gobierno, se unan a este pacto sindicatos, empresarios, artistas, intelectuales, jóvenes, campesinos, ¡todos los colombianos!

Ser Pilo Paga nos muestra que podemos ser un país más igualitario

Los jóvenes que están empezando la universidad serán la primera generación que se gradúe en un país en paz.


Hoy inicié el día con una fiesta de bienvenida a los casi 9 mil jóvenes beneficiarios de Ser Pilo Paga 2 en Bogotá. Ellos disfrutaron un concierto con sus artistas preferidos y yo los acompañé un rato para compartir su alegría de estar estudiando en las mejores universidades del país gracias al programa y a sus buenos resultados académicos. Como lo he dicho antes, los eventos de pilos son los que más disfruto, me llena de orgullo ver a los mejores estudiantes con la garantía de tener oportunidades que muchos no hubieran logrado por la falta de recursos. Ahora saben que serán los futuros médicos, abogados, ingenieros, periodistas, psicólogos, economistas y administradores del país. Saben también que todos son iguales, ninguno llegó por palanca sino por sus propios méritos, disciplina y dedicación al estudio, además del apoyo de sus familias, que también han jugado un papel importante para que hoy sus muchachos estén donde están. Me despedí de los pilos reiterando mi compromiso con la educación, porque es la mejor forma de construir un nuevo país y cerrar las brechas sociales. ¡Serán la primera generación que da el salto de los estudios al trabajo en un país sin conflicto! Por eso les pedí que defiendan el programa Ser Pilo Paga y la mejor forma de hacerlo es obteniendo las mejores calificaciones y siendo tan estudiosos como hasta ahora lo han sido.

Dimos la bienvenida al nuevo director de la Policía

El general Jorge Hernán Nieto tiene un reto monumental por delante.


Después de compartir un agradable rato con los pilos de Bogotá, hoy asistí a la ceremonia de reconocimiento del nuevo director de la Policía, el general Jorge Hernando Nieto. A los valerosos policías que entregan todo por la seguridad y la tranquilidad de los colombianos les recordé que su papel es determinante y lo seguirá siendo, por lo cual es importante velar por que la institución cada vez sea mejor. También resalté la gallardía del general Rodolfo Palomino, quien decidió retirarse de la institución a la que le sirvió por 38 años para no perjudicarla durante su proceso de defensa de las imputaciones que se le están haciendo. Por eso, también le pedí a los organismos de control que resuelvan el caso lo antes posible. Al general Nieto le deseé muchos éxitos en la labor que emprende, sé que llevará a la Policía por el mejor camino posible y logrará que establezca una muy buena hoja de ruta para actuar en el posconflicto. Hay muchos retos en materia de seguridad, hay que combatir con fuerza delitos como el homicidio, el hurto, la extorsión, la minería ilegal y atacar con contundencia al crimen organizado ¡Como ciudadano y Presidente me siento muy orgulloso de nuestra Policía!

Construir un país en paz es tarea de todos

El expresidente sudafricano resaltó la importancia de que los colombianos refrenden los acuerdos de paz.


Hoy me sentí halagado de conversar con el expresidente de Sudáfrica y ganador del Premio Nobel de la Paz, Frederik de Klerk, en la conferencia ‘El futuro de un país en paz’, organizada por la Universidad del Rosario y el diario El Tiempo. El evento fue de gran importancia para el momento actual que vive Colombia pues es clave abrir espacios de reflexión como este. Les expliqué a los asistentes que el proceso de paz ha sido planeado de forma responsable, metódica y que hemos estudiado los aciertos y desaciertos de otros procesos similares en el mundo, como los de Sudáfrica, Irlanda del Norte, El Salvador, Guatemala, Sri Lanka y Angola, para tomar lecciones que puedan servirnos, adaptadas al caso colombiano. También hemos querido que los frutos de este proceso sean estables y duraderos, por lo cual somos el primer país que pone a las víctimas en el centro del conflicto. Ellas tienen mucho que enseñarnos sobre reconciliación y construcción de paz. Pero para que la paz sea sostenible también estamos haciendo todo bajo el respeto de los estándares internacionales y sembrando la semilla de una construcción de paz conjunta en la que participen todos los colombianos. Porque la firma del acuerdo final es solo el primer paso, el otro 50 por ciento consiste en implementar los acuerdos logrados en La Habana y empezar a cimentar un nuevo país desde cada territorio. 

Una visita muy especial

Tuve la suerte de conocer a Jair Palta, quien me cautivó con su forma de ser.


Mi visita a La Hormiga (Putumayo) el pasado 23 de enero me dejó sorpresas y recuerdos hermosos. Restituimos las tierras a mujeres víctimas del conflicto; nació el abrazo de la paz, con el cual invité a todos los colombianos a hacer un ejercicio de reconciliación y recibí un especial saludo de Jair Palta, un niño que no alcanzó a llegar al evento, pero me envió un video precioso. Al otro día lo invité a conocernos en persona en Casa de Nariño y hoy cumplimos la cita. Él vino con su madre y yo lo recibí al lado de mi esposa María Clemencia. ¡Me sentí muy feliz de verlo tan contento y sus abrazos me alegraron el corazón! La inocencia y la gratitud de Jair no las olvidaré, como tampoco olvidaré el apoyo de su madre a la paz que anhelamos para que niños como Jair crezcan en un mejor país. 

Necesitamos mejorar la calidad de vida de los guajiros

El compromiso con los wayúu será hasta el último día de gobierno.


La situación que atraviesa La Guajira nos duele a todos los colombianos y estamos trabajando duro para llevar las soluciones que clama. Hoy estuvimos en el departamento haciendo seguimiento a las acciones que han implementado las entidades del gobierno en los últimos cinco años y medio, pero también para ratificar el compromiso con la comunidad. Estamos desarrollando, por ejemplo, un sistema para extraer agua utilizando energía solar; ya contamos con 87 esquemas de este tipo y firmamos la construcción de 12 más. La Guajira está sufriendo como ningún otro departamento los efectos del Fenómeno del Niño y el acceso al agua es fundamental no solo para la supervivencia de los habitantes sino para mantener vivos a sus animales, fuente de recursos económicos. Además las Fuerzas Armadas y la Policía están entregando 50 mil litros de agua y 15 mil mercados en las diferentes rancherías y el próximo mes entra en operación en Manaure una planta desalinizadora que producirá 200 mil litros de agua potable cada día. Pero también hay cogestores y personal médico que atienden permanentemente a los niños que presentan síntomas de desnutrición, ¡no queremos que un solo niño más muera por esta causa! Me despedí de los guajiros con el compromiso de poder suplir las necesidades básicas de todas las rancherías que hay a lo largo y ancho de La Guajira.  

130 años de servicio a la comunidad

A los externadistas los invité a seguir trabajando por un mejor país.


Asistí a la celebración de los 130 años de la Universidad Externado de Colombia y fue maravilloso compartir un rato con sus docentes y estudiantes. Les dije que la institución es símbolo de resistencia, y que, al igual que el país, ha logrado crecer aún en medio de las dificultades. El Externado conoce bien la historia del país y ha atravesado complejos momentos en medio de la Guerra de los Mil Días, la represión de la dictadura y hasta los hechos del Palacio de Justicia. Pero siempre le ha hecho grandes contribuciones al país y ha promovido el principio del ‘estudio libre de las ideas’, que incluye el respeto y la tolerancia frente a las diferencias ideológicas, políticas y religiosas. También ha resaltado el valor de la libertad y ha usado la educación como el principal instrumento para lograrla. Por eso me siento feliz de que 226 jóvenes del programa Ser Pilo Paga hayan escogido esta universidad para formarse y forjarse un mejor futuro, porque son muchos los egresados de esta institución que han contribuido y contribuyen a mejorar el país. Así que como muestra de nuestro compromiso con la educación y la paz le regalé al rector Juan Carlos Henao uno de los balígrafos que mandamos a hacer (estilógrafos hechos con balas), porque ese es el máximo símbolo de que es posible transformar el dolor y el estancamiento que ha causado la guerra en reconciliación, desarrollo y paz.

El SENA nos ayuda a construir un país más equitativo, educado y en paz

La institución es fundamental para capacitar mano de obra para proyectos de infraestructura.


Por años, el SENA ha brindado educación de calidad a miles de colombianos y les ha dado la posibilidad de ingresar a un mundo de oportunidades laborales. Por eso me sentí tan feliz hoy al inaugurar su Centro de Desarrollo Agroindustrial y Empresarial en Villeta, Cundinamarca, el cual beneficiará a más de 11 mil jóvenes de la región y está equipado con los mejores laboratorios y medios que posibilitarán la transformación del campo. Me llegó al corazón ver a tantos jóvenes felices de pertenecer a la institución más querida por los colombianos, a la cual bauticé como la ‘joya de la corona’. El SENA ha sido fundamental en la entrega de mano de obra para desarrollar diferentes proyectos del país y clave en la reducción de la pobreza y la disminución de la tasa de desempleo. Y sé, como lo dijo su director Alfonso Prada, que será muy importante en la construcción del país en paz que soñamos. Un país que necesita más gestos de reconciliación como el que tuvimos al finalizar el acto de inauguración, cuando invité a todos los asistentes a darse el abrazo de la paz, un abrazo que le di a Roberto Sáenz, hermano del exguerrillero de las Farc, ‘Alfonso Cano’, quien fue dado de baja cuando yo era Ministro de Defensa ¡Fue un ejercicio de liberación para ambos!

Ser Pilo Paga abre un mundo de oportunidades a nuestros jóvenes

Estuvimos en Medellín, la ciudad que más beneficiarios de Ser Pilo Paga ha recibido.


Hoy, en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, asistí a uno de los eventos que más disfruto: me reuní con jóvenes beneficiarios del programa Ser Pilo Paga 1 y 2 que hoy estudian en universidades de la ciudad. Los más pilos nos contaron sus historias y la forma como el programa les ha cambiado la vida. Sus testimonios demuestran la importancia de Ser Pilo Paga, pues muchos padres vivían con la incertidumbre del futuro de sus hijos, por no tener los recursos necesarios para costear su educación superior. Ahora pertenecen a un mundo lleno de oportunidades que les permitirán salir adelante. Durante el acto, escuchamos la experiencia de Juan Esteban Taborda, el estudiante con mejor promedio en el país ¡Qué orgullo para su familia, qué orgullo para todos nosotros! A su mamá también la conocí y en sus palabras el país pudo notar la felicidad por los logros de su hijo y el gran futuro que le espera, un futuro que tal vez sin el programa era muy difícil lograr. A todos los pilos de Antioquia y el país entero les reiteramos nuestro compromiso con la educación, porque esa es una de las bases para construir el país que todos soñamos.