Navidad con las tropas

Saludo de Navidad a las tropas reunidas en el Fuerte Militar de Tolemaida.


El mayor orgullo es poder decir que le estamos dejando al país las mejores Fuerzas Armadas de su historia, el mejor Ejército, la mejor Armada, la mejor Fuerza Aérea, la mejor Policía, para que ahora en el posconflicto cumplan con su deber institucional. 

¡Las Fuerzas Armadas de Colombia han vencido!

Esta Navidad todos los colombianos agradecemos a las gloriosos Fuerzas Armadas de nuestro país.


El optimismo del país ha vuelto a florecer. Ya se está abriendo ese camino de prosperidad y esperanza. Gracias a todos ustedes, lo que ha sucedido durante este año se debe a que cada soldado de tierra, mar aire, cada policía ha cumplido con su deber, ha combatido con todo el coraje y determinación. ¡Las Fuerzas Armadas de Colombia han vencido, la paz es la victoria!

Novena de Navidad en el nuevo Gramalote, Norte de Santander

Vamos a seguir haciendo de este país, un gran país y de Gramalote, un gran municipio.


El 17 de diciembre de 2010, me informaron que una tragedia había ocurrido aquí. El invierno había prácticamente arrasado Gramalote. Ese mismo día asumí un compromiso, prometí que lo reconstruiríamos. Y han sido seis años, llenos de dificultades, de consultas con expertos para evitar nuevos riesgos. Mi decisión era clara, teníamos que reconstruir Gramalote en el sitio que los técnicos determinarán como el más seguro. Y acertamos, estamos en el mejor lugar posible. Hoy tenemos un municipio bien diseñado, bien construido. Los colombianos sabemos que cuando hay adversidades, cuando hay dificultades, es cuando nos crecemos.

La Lámpara de la Paz

Recibí de las manos del fraile Mauro Gambetti, autoridad superior de la Basílica de San Francisco de Asís, la Lámpara de la Paz, en nombre de todas las víctimas del conflicto colombiano.


Hoy recibo, con humildad y gratitud, de manos de la Orden Franciscana, la Lámpara de la Paz, esta lámpara que custodia e ilumina la tumba de San Francisco de Asís, consciente de lo que representa para la Iglesia y para la humanidad. Sé que esta Lámpara me convierte en “Embajador Mundial de la Paz” y la entiendo como un símbolo que me compromete aún más –como persona y como católico– a trabajar por la paz y la reconciliación en mi país y en el mundo.

El Balígrafo: un símbolo de paz

Le conté a Su Santidad cómo nació la idea del balígrafo y cómo se convirtió en un símbolo de la transformación que vive Colombia a la paz.


María Clemencia y yo entregamos al Santo Padre un balígrafo. Para los colombianos este es un símbolo de nuestra transición a la paz, lo que hoy es instrumento de escritura y representa educación, fue antes un proyectil que asesinaba y producía dolor.

Con un
balígrafo se firmó en Colombia el Acuerdo de Paz.

Encuentro con el Sumo Pontífice en El Vaticano

Audiencia privada con el Santo Padre en la biblioteca papal.


En mi reunión con Su Santidad agradecí su respaldo al proceso de paz. Me reiteró ese apoyo. Me reiteró el apoyo al nuevo Acuerdo de Paz y a la pronta implementación del mismo.

La paz se construye como una catedral, ladrillo por ladrillo. Y eso requiere el esfuerzo de mucha gente durante mucho tiempo. Eso es lo que Colombia tiene por delante. Afortunadamente ya sin el lastre de una guerra y de un conflicto armado.

Concierto por la paz de Colombia

En Noruega se lleva a cabo el concierto por la paz.


Hay un famoso proverbio que dice que “cuando los hombres trabajan, Dios los respeta; cuando los hombres cantan, Dios lo ama”. Esta es la razón por la que nosotros amamos a personas como Juanes, como Sting y como todos los cantantes que hemos escuchado esta noche. Los amamos, más cuando cantan por un país que ha sufrido por 50 años una guerra, por sus víctimas, pero sobre todo por su futuro en paz. En nombre de Colombia esta noche les digo, gracias, muchísimas gracias. 

La extraordinaria Marcha de las antorchas en Oslo, Noruega

Desde el balcón del Grand Hotel saludo la marcha de las antorchas con la que ciudadanos colombianos, de países nórdicos y europeos celebran la paz de Colombia.


Me siento profundamente conmovido por esta manifestación de afecto que recibimos. Jamás imaginé que cientos de personas marcharían una noche con antorchas en sus manos, al otro lado del mundo, en Oslo, Noruega, con el mensaje “unidos por la paz en Colombia”. Ver las banderas colombianas frente al Grand Hotel mientras los ciudadanos, entre colombianos y extranjeros, gritaban “Sí se pudo”, es un hermoso recuerdo que me acompañará el resto de mis días. ¡La paz de Colombia sí se pudo!

En Colombia estamos haciendo posible lo imposible

Se hace realidad el sueño de nuestro querido Gabo: “una nueva y arrasadora utopía de la vida (…) donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la Tierra”.


Hace tan solo seis años los colombianos no nos atrevíamos a imaginar el final de una guerra que habíamos padecido por medio siglo. Para la gran mayoría de nosotros, la paz parecía un sueño imposible. Hoy, luego de años de serias y a menudo intensas, difíciles negociaciones, puedo anunciar a ustedes y al mundo, con profunda humildad y gratitud, que el pueblo de Colombia –con el apoyo de nuestros amigos de todo el planeta– está haciendo posible lo imposible.

La guerra que causó tanto sufrimiento y angustia a nuestra población, a lo largo y ancho de nuestro bello país, ha terminado. 

Premio Nobel de Paz

Recibo este premio en nombre de mi pueblo.


La paz no es de un presidente ni de un gobierno, sino de todo el pueblo colombiano, pues la tenemos que construir entre todos. Por eso este premio lo recibo en nombre de cerca de 50 millones de colombianos –mis compatriotas– que ven, por fin, terminar una pesadilla de más de medio siglo que solo trajo dolor, miseria y atraso a nuestra nación.

Y lo recibo –sobre todo– en nombre de las víctimas; de más de 8 millones de víctimas y desplazados cuyas vidas han sido devastadas por el conflicto armado, y más de 220 mil mujeres, hombres y niños que, para nuestra vergüenza, han sido asesinados en esta guerra.

Instalación del Consejo Asesor Colombia-Estados Unidos en compañía del vicepresidente Biden

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, es un gran amigo de Colombia. Nos honra con su visita a Cartagena.


Señor vicepresidente Biden, no tengo palabras para agradecerle lo suficiente lo que usted ha hecho por este país.

Aquí siempre será bienvenido, con el corazón de todos los colombianos, abierto, y con los brazos también abiertos, porque usted se ha ganado el cariño, el aprecio de toda Colombia y repito, también, de toda América Latina.

Las firmas del nuevo acuerdo de paz

Este nuevo acuerdo de paz es el resultado de un diálogo honesto y franco con todos los sectores de la sociedad.


Reconozco y agradezco los aportes a este nuevo acuerdo de paz que hicieron las víctimas, la Iglesia, los jóvenes, los empresarios, los partidos de la coalición para la paz, las Altas Cortes y magistrados, las organizaciones religiosas y sociales, los sindicatos, las comunidades indígenas y afrodescendientes, los militares retirados, los movimientos de mujeres, los partidos de oposición y en general los sectores que votaron Sí o No.

Cada uno de ellos propuso, desde su propia perspectiva, alternativas para avanzar hacia el nuevo acuerdo. Las recibimos con la mejor disposición, con toda humildad. Las hicimos nuestras y las usamos como norte para hacer los cambios necesarios al acuerdo original.

¡La paz llegó para quedarse!

En el Teatro Colón firmamos el nuevo acuerdo de paz con las Farc.


Este nuevo acuerdo, mejorado y ajustado gracias a los aportes de la sociedad, incorpora la inmensa mayoría de las propuestas presentadas, pero preserva los objetivos esenciales del acuerdo de Cartagena. Logramos poner fin al conflicto armado con las Farc y sentar las bases para la construcción de una paz estable y duradera, más amplia y más profunda. Logramos parar el desangre y que no haya más víctimas. Logramos que aquellos que perdieron sus tierras, que tuvieron que dejar todo atrás para salvar sus vidas, puedan volver y recuperarlas.

Con toda humildad, quiero reconocer que este nuevo acuerdo es un mejor acuerdo

Hemos llegado a un nuevo acuerdo de paz con las Farc en La Habana, Cuba.


El plebiscito de hace 41 días no podía sepultar la esperanza. Ese resultado, en vez de paralizar el país y ahogarnos en la incertidumbre, teníamos que convertirlo en una gran oportunidad para unirnos alrededor del deseo de paz expresado por todos. Por esa razón inicié desde esa noche un gran diálogo nacional por la unión y la reconciliación. El objetivo era claro: escuchar. Escuchar las voces de todos los colombianos, recoger sus esperanzas y sus preocupaciones sobre el acuerdo.

Este nuevo acuerdo de paz con las Farc retoma y refleja las propuestas y las ideas de todos los que participaron en el gran diálogo nacional. Y responde y aclara las preocupaciones que muchos tenían frente a la letra, el sentido del acuerdo o su implementación. 

Los niños pintan a Colombia en paz

En la premiación del concurso ‘Pinta una Colombia en Paz’ en el Colegio Jordán de Sajonia de Bogotá.


Este es uno de los eventos más lindos a los que he asistido. ‘Pinta una Colombia en Paz’ es un concurso que quería que los niños imaginarán la paz. Son los niños los más autorizados para indicarnos cuál es el país que debemos construir para ellos. La paz que estamos buscando es para los niños de Colombia.

Se recibieron en el concurso más de 7 mil dibujos y hoy premiamos a los 15 ganadores que vienen de Caldas, Boyacá, Antioquia, Valle del Cauca, Risaralda, Santander, Atlántico y Bogotá.

La magia del Caribe colombiano en el Reino Unido

Esta es la mejor imagen de nuestro país: su gente honesta y feliz trabajando duro por llevar nuestros productos a todas partes del mundo.


¿Alguna vez imaginaron encontrar a una palequera típica del Caribe colombiano en una calle en Londres? Me emocionó verla llena de color, con su palangana de frutas, caminando orgullosa y sonriente en estas calles frías y grises. ¡Qué país tan hermoso el nuestro! 

Cena ofrecida por el Alcalde del Distrito Financiero de Londres

En este importante encuentro los líderes del mundo de las finanzas y la industria del Reino Unido nos manifestaron que están listos para invertir en Colombia.


La invitación en este escenario histórico de las finanzas y los negocios del Reino Unido y del mundo entero, es a que aprovechen las oportunidades existentes en nuestro país. Los colombianos somos amigos de la inversión extranjera; queremos y protegemos a los inversionistas porque los consideramos aliados para la prosperidad. Además, tenemos una economía con la estabilidad macroeconómica necesaria para hacernos socios estratégicos en América Latina. 

Vuela la “mariposa de la paz”

Acompañado del Príncipe de Gales, tuve la oportunidad de saludar a la doctora Blanca Huertas, bióloga colombiana de la Universidad Pedagógica Nacional, que hoy es curadora senior del Museo de Historia Natural de Londres.


El equipo internacional liderado por la científica colombiana Blanca Huertas, curadora de mariposas del Museo de Historia Natural de Londres, ha decidido dedicar el descubrimiento y clasificación de una mariposa al proceso de paz y a las víctimas del conflicto armado de nuestro país. La mariposa ha sido llamada Magneuptychia pax y habita los territorios de Colombia que fueron afectados por la guerra.

Gracias doctora Huertas, su trabajo disciplinado nos llena de orgullo. 

Antes del Banquete de Estado que la Reina II ofreció en honor a Colombia

Las relaciones entre el Reino Unido y Colombia pasan por el mejor momento de su historia..


Nuestras naciones son aliadas estratégicas en casi todas las dimensiones de la política internacional, y en la defensa de la paz y los valores democráticos. Su Majestad, la Reina Isabel II, por su parte, es símbolo de unidad y faro de buena voluntad del Reino Unido hacia el mundo –y hacia Colombia en particular–, y hoy quiero darle las gracias por recibirnos en su casa.

Parlamento británico

Reino Unido y Colombia: aliados estratégicos.


Esta visita confirma que el Reino Unido y Colombia son aliados estratégicos en la lucha por la libertad, la democracia, el respeto por los derechos humanos, y la fe en las bondades del libre comercio y la iniciativa privada.

El pueblo británico me ha enseñado coraje frente a los obstáculos, paciencia ante los problemas, estoicismo en momentos de angustia, ecuanimidad ante la victoria o ante los fracasos, y –más que nada– fe profunda y firme en los valores de la democracia y de la libertad.

Hoy, ante su Parlamento, rindo tributo a su historia y a su presente, y les expreso –de todo corazón– el afecto, la admiración y la gratitud del pueblo de Colombia.